sábado, 13 de junio de 2009

DIA DE CARITAS

El tema de la campaña suena muy apropiado a nuestra situación actual. Úsenlo.
el profeta

 
 

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via COMERCIO JUSTO - EL SURCO by EL SURCO on 6/13/09


"Si no quieres formar parte de una sociedad limitada, facilita la participación de todos".
Con este mensaje, Cáritas Española anima al compromiso de toda al sociedad con motivo de la celebración, el 14 de junio, del Día de Caridad, en la fiesta del Corpus Christi, en la que se celebran colectas a favor de Cáritas en todas las diócesis españolas.

Esta exhortación se enmarca dentro en la campaña institucional de Cáritas, en la que bajo el lema "Una sociedad con valores es una sociedad con futuro", la institución propone una reflexión sobre el estilo de vida que se va imponiendo en nuestra sociedad, caracterizado por el individualismo, la insolidaridad, el egoísmo, el consumismo, y las consecuencias muy negativas que este modelo está teniendo en la vida de muchos seres humanos sujetos a situaciones de pobreza, exclusión, marginación, injusticia y desigualdad.

Además, en la actual coyuntura de crisis, asistimos a un número creciente de personas que ven limitada su capacidad de acceso a los bienes básicos y, por tanto, el ejercicio pleno de sus derechos como ciudadanos. La precariedad económica es un elemento que limita las capacidades de participación plena de muchas personas en la vida social.

Fracaso del modelo de bienestar

Como señalan los obispos de la Comisión Episcopal de Pastoral Social (CEPS) en su Mensaje para el Día de Caridad, "no podemos subestimar la crisis ni reducirla a una cuestión de ingeniería financiera. Detrás asoma el fracaso de esta sociedad del bienestar y de un modelo de desarrollo que no ha logrado reducir las desigualdades ni disminuir la pobreza en los últimos quince años a pesar de ser años de gran desarrollo económico".

En concreto, los prelados se hacen eco de "los alarmantes índices de desempleo, el creciente número de pequeñas empresas en quiebra y de trabajadores a los que se les acaba el subsidio de desempleo, las dificultades de las familias para pagar sus hipotecas y otras deudas, y los desequilibrios emocionales y relacionales que eso genera, nos hacen sentir el dolor humano en toda su crudeza y descubrir que estamos ante una grave crisis que no parece coyuntural, que está siendo de largo recorrido, y que no sólo afecta a personas sino que cuestiona, también, las estructuras mismas del vigente modelo social y económico".

Ante esta quiebra del actual modelo, los miembros de la CEPS aseguran que la crisis "está siendo oportunidad para promover otro modelo social y económico más humano y justo, y para despertar ejemplares respuestas de solidaridad. Es admirable la generosidad que se está generando entre amigos y en el seno de las familias para afrontar los efectos de la crisis. Son miles los voluntarios que están dando lo mejor de sí mismos intentando responder a los sectores más afectados y vulnerables; como, también, es digno de ser reconocido el esfuerzo sincero de muchos hombres y mujeres del ámbito de la cultura, de la economía y la política por aportar respuestas concretas a la crisis".

Frente a la insolidaridad, participación

En el Día de Caridad, Cáritas se incide en el valor de la participación, que nos da la capacidad de convertirnos en protagonistas en la construcción del bien común y de una sociedad que, por una parte, promueva el derecho al disfrute universal de unos bienes que no están repartidos de una manera justa y equitativa, y, por otra, que combata las bolsas de pobreza y exclusión existentes en una sociedad autodenominada del bienestar.

La llamada de Cáritas a la participación en el Día de Caridad se concreta en tres ámbitos:

- Involucrarse personal y comunitariamente de forma activa en todos los ámbitos sociales donde se pueden aportar ideas y acciones, para mejorar y transformar la sociedad, e intervenir en todos los espacios susceptibles de crecer en solidaridad y fraternidad.

- Incluir en ese espacio de participación a quienes habitualmente ignoramos por su realidad de marginación o exclusión, y procurar que también puedan participar de los derechos y de los bienes que son para todos.


- Vivir despiert, consciente de uno mismo y de la realidad en la que vive y, al estilo del buen samaritano, detenerse, escuchar y acoger, y mano con mano, hacer el camino con los otros.

 
 

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