jueves, 10 de septiembre de 2015

El incienso como aromaterapia

El incienso como aromaterapia

El quemar resinas naturales y hierbas es una practica que diferentes culturas han utilizado desde la antigüedad. Provenientes de plantas aromáticas y medicinales se utilizan, ya sea para beneficiarse de sus propiedades espirituales medicinales, o simplemente para aromatizar con ricas fragancias los espacios o el cuerpo.

Nicole Becker, instructora de Yoga en Francia, menciona que al inhalar un aroma uno accede directamente a una parte del cerebro que puede crear un cambio en el estado mental y emocional casi instantáneamente.  Esto lo podemos constatar cuando nos llegan recuerdos vivos de memorias en el momento en que sentimos un olor en particular.  Con la aromaterapia podemos accesar estos estados emocionales de manera consciente al integrarlos en nuestras prácticas diarias de reconexión interior.

Podemos encontrar estas resinas como inciensos en una variedad de formas, desde los clásicos palillos y conos hasta los mazos y cristales de sus estados naturales, a su vez con una diversidad enorme de aromas. El problema es que la industria, para abaratar costos, ha introducido aromas sintéticos y resinas artificiales derivadas del petróleo en la producción de los inciensos. Entonces, cuando nosotros los quemamos, llenamos el aire que respiramos de toxinas y sustancias alergénicas.  Es por esta razón que a veces experimentamos dolores de cabeza, mareos o problemas respiratorios, y en casos graves, reacciones alérgicas cuando utilizamos estos inciensos baratos. Otros aspecto muy triste es que para aumentar sus ganancias muchas veces estas compañías inescrupulosas se aprovechan de niñas y mujeres, quienes se ven forzadas por su pobreza a trabajar largas horas en condiciones laborales inhumanas.


La buena noticia es que sí existen inciensos que se hacen con aceites esenciales, resinas naturales y maderas renovables y que además son elaborados siguiendo tradiciones culturales saludables y justas para quienes los producen. Por eso es importante uno ser cuidadoso al momento de comprarlos. Cada decisión que tomamos cambia el futuro de la humanidad.

Busca los que sean enrollados a mano y no usen la técnica conocida como “dipping” que es simplemente mojar la varilla en algún aroma artificial.  La apariencia de los inciensos enrollados a mano es un poco más rústica y el olor es mucho más genuino y agradable.

También existen otro tipos de inciensos menos procesados. Los nativos americanos utilizaban salvia seca amarrada en mazos como elemento altamente purificador, estos también están disponibles hoy en día y puedes encontrarlos de salvia blanca, gris o de enebro, entre otros.  En tradiciones de Suramérica se utilizan pedazos de madera de "Palo Santo" en ceremonias de limpieza, purificación y abundancia.  Otra alternativa es quemar las resinas crudas del franquincienso, la mirra o el copal sobre carbón como un sahumerio depurativo, como lo hacen en las iglesias y en rituales ancestrales.

Siempre se recomienda que uses los inciensos en espacios ventilados colocándolos sobre un portainciensos o un quemador especial. Nunca los dejes desatendidos ni al alcance de los niños para prevenir incidentes que tengamos que lamentar.

Experimenta con los diferentes aromas y llena tu espíritu de alegría y energía de una forma armónica y sanadora.  Al encenderlos pon una intención de paz para que su olor te traiga memorias de armonía y conexión interior cada vez que los enciendas.

Propiedades:

  • Salvia: Purifica, otorga claridad mental e inspira sabiduria.
  • Lavanda: Calma, relaja y mejora la memoria.
  • Sándalo: Protege, limpia y da fuerza interior y guía el camino espiritual.
  • Frankincienso: Limpia el enotrno, apoya la reflexión y la meditación.
  • Jazmín: Afrodisiaco, alegra el espíritu y disuelve conflictos.
  • Patcholi: Promueve el balance y la estabilidad, afrodisiaco.
  • Limoncillo: Incrementa la creatividad, revitaliza y alegra.
  • Canela: Promueve la creatividad y atrae la prosperidad.
  • Mirra: Disuelve conflictos, limpia y protege.
  • Cedro: Energetiza y otroga confianza.
  • Vainilla: Tranquiliza, promueve la seguridad, atrae la prosperidad y el amor.